Para esto conversamos con Becky Sabah que
actualmente se desempeña como asesora del Área de Discapacidad y Geraldine
Rocío Muñoz, directora de esta área.
¿Cómo nace el Área de Discapacidad de la
Comunidad Israelita del Uruguay?
B: Nace hace 15 años, como una necesidad de
crear un departamento para personas con discapacidad dentro de la colectividad
judía, porque era un debe que la colectividad se planteaba ya que no había
ningún espacio para personas con discapacidad. Empezó con el grupo Or, que es
un grupo de tradiciones y valores judíos que después fue trascendiendo en dos:
talleres de producción, que se llaman Avodatí, que quiere decir “mi trabajo” y
Taim, que quiere decir “riquísimo” en hebreo, que es un taller de cocina.
¿Cómo fue evolucionando desde que empezó hasta
ahora?
B: Al principio encontró mucha resistencia. La
gente llamaba por teléfono para pedir una entrevista o para preguntar quién los
había denunciado y yo contaba que estaba en silla de ruedas.
G: Actualmente atendemos a más de 45 personas
en el Área de Discapacidad en todos los programas. Esta dificultad que muestra
Becky ha resultado también por los paradigmas que han enfocado a la
discapacidad. Hoy en día estamos viviendo el paradigma social, nosotros estamos
mostrando que muchas de las discapacidades cuestan por las barreras discapacitantes
del entorno. El paradigma anterior era de enfoque médico, había que sanar a la
persona porque está enferma. Nosotros decimos que la discapacidad es una
situación permanente, prolongada en el tiempo, lo que tenemos que hacer es
prestar los apoyos que la persona necesita para que pueda tener una vida
totalmente integrada, incluida dentro de la sociedad y pueda desarrollar todas
sus capacidades remanentes, que en todos los casos son muchas, porque todas las
personas tenemos muchas capacidades. Estamos enfocados en las inteligencias
múltiples, tratamos de comprender la discapacidad para prestar el apoyo y poder
potenciar todas las otras capacidades y habilidades que las personas tienen.
B: Somos inclusivos y trabajamos en red con
otras instituciones.
¿Cuáles son los trabajos que hacen?
B: Se hacen tipos de artesanías varias
dirigidas a producción, son talleres de producción, no son simplemente
manualidades recreativas. A lo que se apunta y lo que se quiere es justamente
que se trabaje con la población y que se ponga en ejercicio el integrarse a un
nivel de trabajo real. En los talleres se marca tarjeta a la hora de ingreso y
a la hora de salida, se cumple un horario, si se está enfermo se trae
certificado, cobran un sueldo que, si bien es simbólico porque las ventas son
muy reducidas porque estamos dentro de un marco reducido, pero para que los
talleres se acerquen a la realidad.
Eso implica también una cierta
responsabilidad, para ellos y para sus familias.
G: Exacto. Nosotros trabajamos con adultos,
son personas mayores de 18 años, la idea es que encuentren acá un lugar lo más
cercano posible a un empleo regular. Por lo tanto, vienen de lunes a viernes a
trabajar y cumplen una jornada de cuatro horas por día. El taller de cocina
saca su producción y somos nosotros en la institución que compramos el menú
diario. Con respecto al taller de artesanías, estamos apostando cada vez más a
que las empresas nos puedan mandar trabajo a fason para que los usuarios tengan
una cantidad de trabajo un poco más continua en el año. Ya hay alguna empresa
que trabaja con nosotros que nos envía trabajo a fason y que acá se hacen
bolsas, se clasifican productos, etc.
B: Se trabaja con materiales muy variados:
vidrio, madera, repujado. Además el trabajo es en equipo: como algunos pueden
hacer unas tareas y otro tipo de tareas, uno hace una parte y otro otra. Por
suerte es bastante extenso lo que se puede trabajar acá.
G: Para nosotros es importante que las
empresas nos manden trabajo más constante para poder subir ese sueldo simbólico
que nosotros pagamos a los usuarios.
¿Qué otro tipo de apoyo brindan?
G: Siempre que viene una persona nueva,
trabajamos con equipos multidisciplinares. La complejidad que tiene el Área de
Discapacidad de la Kehilá es que hemos asumido un compromiso muy importante al
trabajar con todas las discapacidades. Eso a nosotros nos implica mucho más
esfuerzo porque tenemos casos muy diferentes entre sí. Cuando viene una persona
nosotros estudiamos el diagnóstico que tiene, vemos su situación actual y en
general armamos una red: un asistente social si el caso lo requiere, con la
familia, con el psicólogo, con el psiquiatra en el caso de una patología
psiquiátrica, la idea es poder tratarlo desde los diferentes ámbitos para dar
el apoyo que la persona necesite.
Tenemos un 10% de personas que no son judías
trabajando en los programas, si hablamos de inclusión tenemos que ser
coherentes. El compromiso que hemos asumido, es el de apostar a una sociedad
inclusiva.
B: Nunca nadie que se comunica con nosotros queda
en el aire, siempre damos una respuesta.
¿Cómo se están preparando para el concierto
del miércoles con Jaime Roos?
B: Todos estamos muy emocionados. Además, la
murga La Golondrina va a cantar junto con Jaime, así que están ensayando mucho.
Jaime Roos cantará a beneficio del Área de Discapacidad de la Kehilá
22/Jul/2015
Por Karina Arlin, de Copredi